Lo que olvidamos.

Los hechos que están ocurriendo en Ucrania, me hizo recordar las peores pesadillas que tuve de niño, cuando la tensión nuclear, escalaba. Algo que con el colapso de la URSS,  se aliviano un poco. Aun así, estos tiempos pacíficos que experimentamos desde entonces, nos hizo olvidar muchas cosas. Sigue leyendo «Lo que olvidamos.»

Han sido días tensos. Entre los trámites de fin de año, las pasadas elecciones dejaron al país con mucha incertidumbre. Porque si, aquel candidato que dice representar al «pueblo», viniendo de la «elite» actual universitaria, actual diputado que solo se ha rascado las bolas, encandiló a una juventud bastante atolondrada y al montón de fracasados y perdedores, con su discurso revanchista. Frente a él, estaba el que nadie pensaba que podría representar el sentir de muchos que se decepcionaron de la derecha «light», que buscaba congraciarse con quienes los odian.  Sigue leyendo «El último apaga la luz.»

La vida y el póker.

Hace bastante tiempo aprendí a jugar póker. No soy muy bueno, porque fue como un barniz, sin embargo encuentro el juego de lo más interesante, especialmente porque a pesar de que se aplica estrategia, también tiene bastante de control emocional. El juego es mitad azar, mitad estrategia. El crupier reparte las cartas entre los jugadores. Se deben formar ciertas combinaciones, para asegurar una victoria. Sin embargo el arte está en la psicología aplicada al juego. El blufear es uno de ellos; no importa que cartas te toquen, si no la táctica empleada dentro de la partida, para ver las reacciones de los otros jugadores. Muchas veces es vital, más cuando aun el con mejor «mano», termina retirándose. Si bien en 1997, se experimentó con una Inteligencia Artificial contra un humano experto, no pudo ganar, al menos hasta hace poco. Muchas veces la lógica, no es suficiente. Sigue leyendo «La vida y el póker.»

Coronachan y otras hierbas X: ¿Se puede confiar en alguien hoy?, China is coming y algo de relleno.

Ya a mitad de año y un par de días, con un invierno igual de frío que los anteriores -pensar que antes llovía a raudales-, y ya al menos con mi primera dosis de chinovac sinovac, la que hará que me convierta en Magneto (?) según la sabiduría popular de las redes sociales. Pero aun así, sigo en la misma, manteniendo las recomendaciones como al principio, aunque los últimos acontecimientos, me hacen dudar realmente de la capacidad cognitiva de mucha gente. En fin, décima entrega ya de esta saga, comenzada en marzo del año pasado y hay algunas cosas que comentar desde la última. Sigue leyendo «Coronachan y otras hierbas X: ¿Se puede confiar en alguien hoy?, China is coming y algo de relleno.»

Coronachan y otras hierbas IX: mitad de año.

Bueno. Tenía la intención, cuando comencé esta saga de posts, de que fuera una entrega mensual por paja distintos motivos, al fina no fue así. De todas maneras, hablar del tema no es muy popular al parecer, menos ahora que en la república bananera de Chile, las cosas, al menos en lo que respecta a la vacunación, están siendo más esperanzadoras -yo tengo ya, la primera dosis de Sinovac-. Eso no quita que entre medio, no existan un par de puntos sabrosones que comentar. Todo después del salto de rigor. Sigue leyendo «Coronachan y otras hierbas IX: mitad de año.»

Un año ya de coronachan. Un año y poco más en que también quedé desempleado. A pesar de que en cierto modo, no he tenido grandes necesidades, si realmente me sentido un poco desencantado con muchas cosas. Puede ser considerado «achaque» o lo que sea, pero a pesar de muchas cosas buenas que me han pasado, no puedo dejar de pensar en lo problemático que se viene el futuro. Sigue leyendo «Y ya ha pasado un año.»

Coronachan y otra hierbas VIII: a un año y lo que viene.

Hace un año publiqué la primera entrada de esta saga. Una vuelta solar que vio como el mundo cambiaba para siempre su funcionamiento y donde la gente se dio cuenta que nada está asegurado. El éxito de hoy, puede ser el fracaso del mañana. Ensayos, libros y demases se han escrito o empezado a escribir sobre la nueva realidad en medio de una pandemia, donde las libertades están restringidas y nadie asegura que por muy sano que estés, no vayas a estar comprando un pasaje para cruzar la Estigia. Rememorar eso puede ser contraproducente, porque uno recuerda lo que tenía y era (o pretendía tener y ser) antes de que llegara, pero a la vez sirve como catarsis ante la incertidumbre. Sigue leyendo «Coronachan y otra hierbas VIII: a un año y lo que viene.»

Adiós década.

2020 ha sido quizás el año más complejo para la vida de muchos. Nadie esperaba la llegada de coronachan, ni menos que esto causaría la ruptura del estilo de vida que llevaban. En lo personal, si bien mi forma de vivir no ha cambiado mucho, si debo admitir que he tenido momentos depresivos y de bajón, especialmente cuando en marzo de este año, fui despedido de mi trabajo, que me costó un mundo conseguir dos años antes –aunque hubo más motivos aparte de la pandemia-. Sin embargo, he tenido la grata invitación, cortesía de un amigo, de participar en un podcast de videojuegos de lucha, además de ganar un torneo de mi juego favorito en ese estilo. Si. He vuelto a conectar con mi yo de hace como veintitantos años y me ha ayudado a sobrellevar mejor el voluntario encierro en el que me encuentro ahora.

Aun así, tengo que reconocer que esta década, la segunda del siglo XXI y la tercera de mi vida, ha tenido muchos momentos memorables. El 2010, tenía pensado hacer como un resumen de esa década, pero me dio paja flojera. Esta vez no será así y bueno a quien le interese leer esto, voy a contar algunas cosas buenas y malas que me pasaron en estos 10 años. Sigue leyendo «Adiós década.»

El dilema del charco.

Hace un tiempo atrás -bastante diría yo-, surgió una conversación sobre el espacio. Típica pregunta ¿Hay vida allá afuera? Honestamente, es una gran pregunta aun sin contestar. A pesar de los titulares tendenciosos de los medios de prensa, aun no tenemos indicios de algo así, ni siquiera microbiana. De haber civilizaciones, recuerdo la paradoja de Fermi y el por qué aun no conocemos otra similar o superior a la nuestra. Quizás incluso sea muy inferior (es la posibilidad más grande) o bien, las dos primeras no están interesadas en contactarnos. Un sin fin de posibilidades pero ninguna cerca de concretarse. Sigue leyendo «El dilema del charco.»

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