La libertad de expresión y la alienación de conciencias.

Bufones. De los primeros en hacer humor satírico contra los nobles y creencias de su tiempo.

En épocas antiguas, los reyes y nobles dominaban a la plebe quienes -generalmente por miedo- jamás levantaban la voz para hacerse oír en las puertas de los castillos. Ni siquiera los parientes que convivían con semejante estirpe, podían pronunciarse sin cuestionar nada. La palabra del gobernante era ley, aunque metiera la pata hasta el fondo. Excepto una persona: el bufón real. En sus rutinas solía burlarse de estos, de sus costumbres, creencias, incluso de su aspecto e higiene, aunque lo hacía indirectamente. Las pocas veces que fue directo, el calabozo era el castigo mas suave. No enfadaban al rey pero se atrevían a cuestionar su autoridad con chistes y actuaciones que hacían reír incluso a este. Podríamos decir que este señor era la voz de los que no se atrevían a cuestionar ni a satirizar nada que tuviera que ver con la clase gobernante o su corte. Siglos han pasado desde entonces. La gente es mas culta que antaño y en este mundo globalizado, tienen mayor acceso a la información (buena o mala) que antes. Con ello también evolucionó la sátira. Ya no era propia de comediantes ni de bufones reales. Actualmente, están en boga los memes, que se usan en tono de burla hacia personas, ideas o cualquier cosa. Todo puede transformarse en algo gracioso (o como otros dicen, cualquier idea se puede transformar en algo porno).
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