Madre

Mi madre y yo.
Mi sobrina tomó la foto. Es de las pocas que tengo con ella.

Haz sido el pilar de mi vida. De no ser por tí, por tus cariños y tambien por tus retos, quizás no sería la persona que soy en este momento. Fui testigo de los duros momentos que pasaste junto a mi. Lo que luchaste para darnos a mi y a mis hermanos todo lo que necesitabamos. Fuimos injustos, en especial yo, muchas veces por egoísmo propio de un chico que solo veía en ti a alguien que nos tenía que dar. Siempre recuerdo el día en que te ví llorar por una tontera mía, devenido de un capricho. No recuerdo que fue lo que dije en aquel momento, pero ese día explotaste y dejaste ver tu pena. No había tomado en cuenta en ese entonces, con 10 años, todo lo que estabas pasando. Sin un trabajo seguro, fuiste al campo, donde mucha gente no quiere ir, a trabajar en los huertos. Yo no lo entendía hasta que me tocó una vez salí del liceo, sin embargo desde ese día dejé de ser caprichoso. Me di cuenta de tu sufrimiento, de todo lo que tuviste que posponer por nosotros. Nunca te quejaste delante de nosotros. Siempre nos sonreías.

Es cierto que no he sido un gran hijo. Muchas veces caí en la depresión y baja autoestima. Tu eras (y aun eres ) una persona dura, curtida por la vida y me aleccionaste en muchas cosas para poder salir adelante. Me costó entenderlo. Siempre recaía, pero ahora a mis 32 años y despues de recibirme de vuelta en 2005 cuando había fracasado en mi primer intento de búsqueda de futuro en otras tierras, me apoyaste en todo para estudiar y tener las herramientas que ahora poseo para salir adelante. El día que estuviste a mi lado en mi titulación, me hizo feliz. Me enseñaste a tener  paciencia, a controlar mi ansiedad, a aprender a ser duro en la vida y no dejarme llevar por lo que hacían o decían otros. Que tenía que concentrarme en mí nada más y que confiara en mis capacidades, que siempre las tuve pero que había cometido errores en los caminos que escogí, no obstante, que una vez corregido el rumbo, todo sale como se espera.

Mujer sabia, siempre tenemos conversaciones de todo tipo de temas. A tí agradezco el hábito de la lectura. No siempre estamos de acuerdo y a veces discutimos por puntos de vista diferente, pero entiendes mi forma de ser. Alguien que no se conforma con lo que le dicen, que va mas allá. Aprendí a tener una visión mas amplia de la vida. De no tener rencores, ya que todo se devuelve en la vida y que al final, si eres bueno incluso con quienes te hicieron mal, es mas gratificante que vivir pensando en venganzas. Siempre me ha agradado oírte cantar. Yo mismo cantaba a veces, me decías que tengo buena voz.  Tantos recuerdos y tantos momentos, buenos y malos que hemos pasado, pero que a ambos nos han dejado lecciones.

No tengo mas que decir. Me faltarían vidas para poder devolverte todo lo que me haz dado. Solo espero que siempre estés orgullosa de mí y de mis hermanos. Aprovecho todos los momentos que aun tengo para acompañarte. Después de todo eres la única que entiende mi forma de ser y tiene la paciencia suficiente (aunque no inagotable) para soportar mi carácter, muchas veces explosivo.  En fin, hasta que se apague la luz de la vida, siempre tendré en mi memoria, las lecciones y momentos que hemos pasado junto. Gracias Mamá y larga vida y prosperidad.

Anuncios

Su comentario es bienvenido en este humilde blog :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s