Rocky: El sueño americano segun Stallone

Ayer en la noche, para pasar el ocio me puse a ver un clásico del cine de los domingos en la noche, o las pantallas gigantes que ponían en el cuartel de bomberos de acá de Villa Alegre. Me refiero a la muchas veces subvalorada (y sobrevalorada a la vez) Rocky.  Si la primera de todas, con el guión escrito y a la vez protagonizada por el entonces desconocido Sylvester Stallone. Se cuentan muchas historias sobre como nació Rocky. El nombre es inspiración en Rocky Marciano y el argumento en una pelea entre Mohammed Alí y Chuck Wesper.

La historia trata sobre Robert “Rocky” Balboa apodado el Semental Italiano, boxeador de 3a categoría que pelea en bares y clubes en los barrios bajos de Philadelphia. Estas peleas de bastante corte amateur no son lo suficiente para sobrevivir así que también hace de matón del prestamista italiano de nombre Gazzo. Todos los días se dirige a entrenar al gimnasio del barrio donde su dueño Mickey Goldmill, un antiguo boxeador ex campeón de los pesos gallos, que tuvo mala fortuna, y que ve en el un talento especial, por esa razón, para que forje carácter, lo trata mal incluso quitándole su casillero.  Conoce también a Adrian, una joven que trabaja en una tienda de mascotas tímida y seria que sería su futura esposa en las siguientes de la saga. Su vida es una rutina. El mismo no se ve mas allá de un simple matón. Tampoco ha tenido suerte en el boxeo llevando 10 años peleando en  bares por unos dólares. Todo cambia cuando el campeón de los pesos pesados indiscutido Apollo Creed (interpretado por Carl Wheaters) buscando tener un rival, se fija en el, mas bien por el nombre. Su entrenador Duke le advierte que puede verlas complicadas ya que Rocky es zurdo, lo que podria desestabilizarlo en una pelea. Pero Apollo no piensa en eso y envía a su agente a contactarse con el. Cuando Rocky se presenta ante este, piensa que es para ser sparring del campeón, sin embargo le dice que no es para eso si no la “oportunidad de su vida”: ir por el título mundial. Rocky en un principio no acepta, pero después ve que es la única posibilidad de probar hasta donde pueda llegar y sabe que no se le presentara otra. Mickey, decide convertirse en su coach y manager, y a entrenarlo para la gran pelea. Llega el día de la pelea y Rocky nervioso se levanta de madrugada y se dirige al ring vacío. Observa aun pensando que hasta hace unos días no era mas que uno de los tantos sujetos anónimos de los bajos fondos a ser el retador oficial y ampliamente conocido. Sus últimas dudas son borradas por Adrian. La pelea y el final son emotivos. No lo diré pero muchos ya lo vieron.

Hablar de esta película, es casi hablar de la vida de Stallone. Pasó por muchas penurias antes de poder dar el salto a la fama. Había pasado por TV e incluso una peli porno (de ahí el apodo de “semental italiano”). Empezó a escribir guiones, destacando el de la película mencionada. Escribió el guión en 3 días y trato de venderlo con la intención de interpretar el papel principal. Los productores gustaron del guión, pero querían a otro actor. Sin embargo después de insistir en que le dieran una audición aceptaron su propuesta. Ese fue el salto a la fama de este hijo de inmigrantes. El resto es historia conocida. Prácticamente mirando la película es casi lo mismo Rocky tambien es hijo de inmigrantes que tenía talento pero no suerte hasta que llega el momento. Es una lección al fin y al cabo. En muchos casos asi la suerte es la que acompaña o bien alguien reconoce tu talento y te apoya. Aunque al menos para la TV hoy en día no es necesario el talento, ni siquiera para la parte creativa. Sin embargo siempre los mas talentosos serán los que se mantengan, claro está si la suerte les toca.

Disfruté bastante de esta película y de todas. Incluso la última donde hace cierta referencia a muchos que alguna vez estuvieron en la cima que son rápidamente desechados por los nuevas generaciones. No es de extrañar que desde mitad de los 90 hasta estos días todo sea desechable. Lo que sirve ahora ya no lo hará en unos meses, ya no años. Debemos al menos tener respeto en ese sentido.

Hasta pronto y nunca renuncien a sus sueños, quien sabe la suerte los acompaña. No todos son elegidos.

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